Uno de los primeros cambios que se hacen al utilizar técnicas de Home Staging en una vivienda es pintar todas las estancias de colores claros y neutros.
Y te preguntarás ¿por qué?
Porque para decidir si algo nos gusta o no nos gusta, utilizamos TODOS los sentidos.
Y cómo te sientes cuando entras en una vivienda es lo que de verdad determina que quieras comprarla, (a menos que seas un inversor que lo que busca es otra cosa).
Así que hoy queremos hablar de los anclajes sensoriales.
Los anclajes sensoriales son asociaciones inconscientes que hacemos entre estímulos sensoriales (como colores, texturas, olores o sonidos) y emociones o estados mentales.
Nuestro cerebro, siempre atento a nuestro entorno, va almacenando conexiones entre lo que vemos, olemos, tocamos o escuchamos… y cómo nos sentimos en ese momento.
Por ejemplo: el olor a canela, a nosotras personalmente nos gusta mucho, nos da sensación de hogar, ó el olor a pan recién horneado puede generarte ganas de comer. ¿Por qué? Porque tu memoria emocional ha guardado ese olor.
Para el Home Staging, es una herramienta muy poderosa.
Los colores, texturas o iluminación activan una respuesta emocional. El rojo puede aumentar el ritmo cardíaco y el azul, si es intenso, puede resultar frío o distante (¿nunca habías pensado en el motivo por el que los restaurantes de comida rápida son de colores potentes?).
En la venta de una vivienda, que los colores sean muy neutros es clave, estos colores transmiten calma, orden y limpieza.
Por eso hablamos de sentir el color, los colores no solo “combinan” o “no combinan”. Transmiten, influyen en nuestro estado de ánimo, en cómo percibimos el espacio y hasta en cómo actuamos dentro de él.
Esto significa que los espacios no solo nos gustan o no nos gustan por cómo se ven, sino por cómo nos hacen sentir.
A veces, un espacio puede parecer bien decorado, pero aún así generar incomodidad. Y muchas veces, ese malestar está directamente relacionado con un anclaje sensorial negativo que no identificamos conscientemente.
Al preparar una vivienda para su venta, tenemos que ser conscientes de estos anclajes y usarlos a nuestro favor. Rediseñar un espacio teniendo en cuenta su carga emocional sensorial no solo mejora la estética: mejora la experiencia de habitarlo.
Y como lo mejor es verlo, hoy queremos enseñar el cambio que se ha producido en una de las estancias de la última vivienda que hemos preparado.

ANTES DESPUÉS
¿Qué te parece?
Nosotras estamos muy satisfechas con el resultado.
El cambio en el resto de la casa también ha sido radical, ya sabes lo hemos compartido en nuestras redes sociales.
Con cariño.
Rocío y Mónica