Y todas merecen la oportunidad de mostrar su mejor versión.
Cuando hablamos de Home Staging, muchas personas imaginan grandes chalets, áticos espectaculares o viviendas de alto standing.
Es una idea muy extendida y también uno de los mayores errores.
Esta semana hemos preparado una vivienda en Villaverde.
No es un piso de lujo, es una vivienda normal, como tantas otras que salen al mercado cada semana.
Y precisamente por eso, preparar esa vivienda antes de venderla es todavía más importante.
El comprador no compara viviendas de lujo
Cuando alguien busca casa, no compara un piso de Villaverde con un ático en el barrio de Salamanca.
Compara viviendas similares, mismo barrio, mismo presupuesto, metros parecidos.
Y ahí es donde empieza la diferencia.
Si un comprador visita dos pisos similares y uno está ordenado, luminoso, despersonalizado y transmite sensación de hogar, mientras el otro está lleno de objetos personales, muebles desordenados o estancias recargadas…
¿Cuál crees que recordará al terminar el día?
El Home Staging no añade lujo
Este es otro concepto que suele generar confusión.
El Home Staging no pretende convertir una vivienda sencilla en una vivienda de lujo.
Pretende que una vivienda muestre su mejor versión.
Eso significa:
- eliminar distracciones;
- potenciar la luz natural;
- reorganizar los espacios;
- despersonalizar la decoración;
- ayudar al comprador a imaginarse viviendo allí.
Y eso funciona exactamente igual en una vivienda de 180.000 euros que en otra de un millón.
La percepción de valor cambia
Cuando un comprador entra en una vivienda bien preparada suele ocurrir algo muy interesante.
No piensa:
«Qué decoración tan bonita.»
Piensa:
«Aquí podría vivir.»
Ese pequeño cambio marca una enorme diferencia.
Porque la compra de una vivienda, es una compra emocional. Y después llegan los argumentos racionales.
Preparar una vivienda es respetar su potencial
En muchas ocasiones escuchamos frases como:
«No merece la pena invertir en este piso.»
Nuestra experiencia dice lo contrario.
Precisamente las viviendas más normales son las que más se benefician de una buena presentación.
Porque suelen competir con muchas otras similares.
Y cuando todas tienen un precio parecido, la primera impresión puede inclinar la balanza.
No se trata de gastar más
Uno de los grandes mitos del Home Staging es pensar que implica grandes inversiones.
La realidad es muy distinta.
En muchos proyectos trabajamos con lo que ya tiene la vivienda.
Reorganizamos.
Retiramos elementos que distraen.
Despersonalizamos.
Añadimos pequeños detalles decorativos cuando es necesario.
Y conseguimos que el comprador vea la vivienda con otros ojos.
Todas las viviendas cuentan una historia
La cuestión es decidir cuál.
Una vivienda llena de recuerdos personales cuenta la historia de quien vive allí.
Una vivienda preparada para la venta permite que el comprador empiece a imaginar la suya.
Y esa diferencia no depende del barrio, ni del precio, ni de los metros cuadrados.
Depende de cómo presentamos la vivienda al mercado.
El Home Staging es para todas las viviendas
Es para viviendas que quieren venderse en las mejores condiciones posibles.
Porque la primera impresión no entiende de códigos postales.
Entiende de emociones.
Y una vivienda bien preparada siempre transmite más valor que otra que no lo está.
Rocío y Mónica