Trabajar de cara al público tiene algo maravilloso: cada día aprendes algo nuevo.
Y a veces también te recuerda que las expectativas son algo muy curioso.
Tenemos una campaña de publicidad dirigida a propietarios que están pensando en vender su vivienda. Entre otras cosas, ofrecemos una valoración previa para ayudarles a entender cuál podría ser el precio de mercado de su propiedad.
Hace unos días recibimos una solicitud.
Nombre.
Teléfono.
Y el nombre de una calle.
Nada más.
Cuando contactamos para pedir algunos datos adicionales, la respuesta fue algo parecido a:
«No quiero vender la casa. Solo quiero la valoración.»
Perfecto.
Nosotras también queremos hacer la valoración.
Pero para valorar una vivienda necesitamos algo más que el nombre de una calle.
Y fue entonces cuando nos dimos cuenta de que quizá merece la pena hablar de algo que ocurre con frecuencia: las expectativas.
La valoración inmobiliaria no es una bola de cristal
A veces existe la idea de que una valoración inmobiliaria funciona como una búsqueda en internet.
Introduces una dirección.
Pulsas un botón.
Y aparece un número exacto.
Ojalá fuera tan sencillo.
La realidad es bastante diferente.
Cuando valoramos una vivienda necesitamos conocer muchos factores que influyen directamente en su precio:
- Los metros cuadrados.
- El estado de conservación.
- La altura.
- Si tiene ascensor.
- La orientación.
- Las reformas realizadas.
- La distribución.
- La existencia de terraza, trastero o garaje.
- La eficiencia energética.
- Y muchos otros detalles.
Porque dos viviendas situadas en la misma calle pueden tener diferencias de precio enormes.
Y dos viviendas situadas en el mismo edificio también.
La casa que tú conoces y la casa que nosotros aún no conocemos
Hay algo completamente lógico que ocurre con muchos propietarios.
Llevan años viviendo en su vivienda, conocen cada rincón, saben qué reformas hicieron, recuerdan cuándo cambiaron las ventanas, conocen las vistas, la luz, la distribución, los puntos fuertes y los puntos débiles.
Pero nosotras no.
Cuando recibimos una solicitud, lo único que conocemos es la información que nos facilitan.
Y cuanto menos sabemos, menos precisa puede ser cualquier valoración, no porque no queramos ayudar, sino porque queremos hacerlo bien.
Las expectativas de los clientes… y las nuestras
Lo interesante es que las expectativas no son exclusivas de los clientes.
Nosotras también las tenemos.
Esperamos que quien solicita una valoración entienda que se trata de un proceso profesional.
Esperamos que comprenda que necesitamos información para trabajar.
Esperamos que exista cierta colaboración.
Porque nuestro objetivo no es dar una cifra cualquiera, nuestro objetivo es dar una cifra útil. Y hay una diferencia enorme entre ambas cosas.
Dar un número al azar es fácil, dar una valoración razonada, fundamentada y coherente con el mercado requiere trabajo.
Lo fácil sería inventarse una cifra
Podríamos hacerlo, mirar rápidamente la zona, lanzar un número aproximado y seguir con el siguiente contacto.
Sería rápido, pero también sería irresponsable.
Porque una valoración incorrecta puede generar expectativas irreales, y las expectativas irreales son uno de los mayores problemas en cualquier proceso de venta.
Una vivienda sobrevalorada suele permanecer más tiempo en el mercado, recibe menos interés, genera frustración y termina obligando al propietario a realizar ajustes posteriores.
Por eso preferimos hacer preguntas, aunque a veces parezcan muchas.
Lo que realmente estamos intentando hacer
Cuando pedimos información no estamos complicando el proceso, estamos intentando ayudarte. Queremos entender la vivienda, conocer sus particularidades, detectar aquello que la hace diferente, ofrecer una valoración que tenga sentido y si finalmente decides vender, queremos ayudarte a hacerlo en las mejores condiciones.
Porque ese es nuestro trabajo.
Un pequeño favor para la próxima vez
Así que si alguna vez solicitas una valoración inmobiliaria, estaremos encantadas de ayudarte.
De verdad.
Pero haznos un pequeño favor, no nos envíes únicamente el nombre de una calle. Cuéntanos algo más.
Los metros.
La distribución.
El estado de la vivienda.
Las reformas.
Lo que consideres importante.
Porque trabajamos en Home Staging.
Trabajamos en estrategia inmobiliaria.
Trabajamos en valoración de viviendas.
Pero la lectura de mentes, de momento, todavía no la hemos incorporado a nuestros servicios. 😄
Rocío y Mónica