Ayer estuvimos en la playa, pero no estábamos de vacaciones.
Fuimos a reunirnos con el propietario de un apartamento.
Hace unas semanas vendimos un apartamento en una zona de playa. No es donde solemos trabajar habitualmente, pero surgió.
Cuando salió al mercado ya había otro apartamento muy similar en venta.
Nuestro apartamento se vendió en un mes.
El otro sigue buscando comprador.
Su propietario nos llamó después de ver cómo se había vendido el nuestro, él había ajustado el precio e intentado mejorar la presentación de la vivienda, pero no había conseguido resultados.
Es una situación muy habitual. Cuando una vivienda no recibe el interés esperado, muchos propietarios intentan mejorar su presentación por su cuenta.
Y aquí está la gran cuestión, muchas personas piensan que preparar una vivienda es poner unos cojines y algunos elementos decorativos.
Pero eso no es Home Staging.
El Home Staging empieza mucho antes.
Antes de colocar un solo cojín analizamos:
- quién va a comprar esa vivienda;
- qué necesita ese comprador;
- qué espacios tienen más potencial;
- qué elementos distraen;
- qué hay que eliminar;
- qué sensaciones queremos provocar.
Es decir: No decoramos una vivienda. Diseñamos una primera impresión.
No buscamos que el comprador diga: ¡Qué vivienda tan bonita!
Buscamos que piense: ¡Qué bien se está aquí!
Y no, el Home Staging no consiste en gastar más dinero.
Consiste en invertir mejor.
Pero sí hace falta tener criterio.
Porque añadir decoración sin una estrategia puede incluso conseguir el efecto contrario: distraer al comprador o hacer que los espacios parezcan más pequeños o desordenados
Y esa diferencia es enorme.
Preparar una vivienda para vender no consiste en copiar una fotografía que has visto en Internet.
Consiste en entender qué necesita esa vivienda para conectar con el comprador adecuado.
Porque dos mantas iguales pueden producir resultados completamente distintos.
Así que ayer volvimos de la playa con una certeza que este trabajo nos confirma una y otra vez:
La diferencia nunca está en la manta.
Está en la estrategia.
Con cariño,
Rocío y Mónica